miércoles 13/05

Preocupación en el sector: después de seis meses del primer caso de peste porcina «la situación no está controlada y cada semana empeora»

Responsables de  Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) se han reunido con representantes del Ministerio de Agricultura y del DARPA para abordar la gestión de la peste porcina africana (PPA). Después del encuentro, la organización califica de preocupante e insuficientes los recursos actuales por la gestión que se está haciendo de la enfermedad en Cataluña, cuando ya han pasado casi seis meses desde el primer foco detectado y «la situación no está controlada y cada semana empeora».

Con 49 focos confirmados y más de 300 animales positivos, la enfermedad continúa expandiéndose y afecta ya una docena de municipios catalanes. Para JARC, estos datos evidencian que la estrategia actual no está funcionando.

JARC señala directamente la causa estructural en que «el riesgo no son las granjas: es la mala gestión de la fauna salvaje acumulada durante décadas». La organización denuncia que la densidad de jabalíes continúa siendo elevada, las medidas actuales no consiguen contener el movimiento y la coordinación entre los gestores de la fauna es insuficiente. «Las granjas resisten gracias a la bioseguridad», aseguran.

En este sentido, JARC destaca que «los ganaderos han hecho los deberes: la bioseguridad está funcionando». El sector ha invertido intensamente en medidas de prevención, que de momento están evitando la entrada del virus a las explotaciones, pero avisan que «la bioseguridad es responsabilidad de todo el mundo, no solo de los ganaderos».

IMPACTO DIRECTO: PRECIOS A LA BAJA Y EXPLOTACIONES EN RIESGO

Para la organización agraria, la crisis sanitaria ya tiene consecuencias graves: mercado colapsado y precios a la baja, restricciones comerciales internacionales y granjas trabajando con márgenes negativos. «Nos jugamos el futuro de mucha gente»

En este sentido, JARC recuerda que el porcino es clave para Cataluña, dependen miles de personas y es actividad económica que da vida a muchas zonas rurales. «Nos jugamos mucho: el futuro de muchas explotaciones y de nuestros pueblos»

Por eso, ante una situación que califica de insostenible, JARC reclama un giro urgente en la estrategia con medidas concretas y ejecutables de manera inmediata: Control real e intensivo de la fauna salvaje; un plan extraordinario e inmediato de reducción de jabalíes, especialmente a las zonas de alto riesgo; más presión cinegética y capturas en las zonas de bajo riesgo para crear una zona tampón que proteja las áreas libres de PPA y un refuerzo efectivo de los cierres perimetrales para evitar el movimiento de jabalíes.

Asimismo, reclaman más coordinación real y efectiva entre todos los departamentos y cuerpos implicados.
Desplegar equipos especializados de fuera de Cataluña de manera continuada para mejorar la eficacia de las actuaciones y un apoyo económico urgente al sector, como poner en marcha una línea de financiación a través del ICO «Cada día que pasa sin un cambio de rumbo, se agravia la crisis».