
El Departamento de Agricultura de la Generalitat catalana ha confirmado esta semana nueve nuevos casos positivos de peste porcina africana en jabalíes, todos en la zona de alto riesgo (uno en Sant Cugat, uno en Sant Quirze, dos en Cerdanyola, cuatro en Molins de Rei y uno en Barcelona.
Según ha informado este jueves el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, ninguno de los nuevos positivos confirmados esta semana corresponde a animales muertos recientemente, ya que todos los casos detectados son restos de jabalí con una antigüedad estimada de entre 1 y 5 meses, aproximadamente.
Esta semana, de las 386 muestras analizadas, nueve han resultado positivas y 377 negativas, lo que representa un 2,3% de positivos. Desde el 28 de noviembre, fecha del primer positivo detectado, ya se han analizado 14.496 jabalíes, de los que 419 son casos positivos y 14.077 son negativos.
Esta última semana se han capturado 308 jabalíes dentro de la zona restringida (zona de alto riesgo y zona de bajo riesgo) y hasta hoy las capturas de jabalíes en la zona infectada suman un total de 13.684.
Hasta ahora, son 19 los municipios dentro de la zona de alto riesgo: Badia del Vallès, Barberà del Vallès, Cerdanyola del Vallès, El Papiol, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Montcada i Reixac, Polinyà, Ripollet, Rubí, Sabadell, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Santa Perpètua de Mogoda, Terrassa, Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Castellbisbal, el enclave de Barcelona y los accesos al Parque Natural de Collserola.
PIDEN QUE LA PESTE PORCINA NO SE CONVIERTA EN UNA CUESTIÓN ELECTORAL
Por su parte la organización Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) reclama que la gestión de la peste porcina africana (PPA) continúe basándose en criterios técnicos, epidemiológicos y económicos, y no en intereses políticos o electorales, «como se ha visto últimamente».
Mientras continúen apareciendo jabalíes infectados en el entorno de Collserola, la organización considera que relajar las restricciones supondría asumir un riesgo innecesario para uno de los principales sectores agroalimentarios de Cataluña.
La PPA continúa siendo una de las enfermedades animales con mayor impacto económico y comercial potencial, motivo por el cual JARC reclama prudencia y responsabilidad política en cualquier decisión que afecte la estrategia de erradicación.
