El petróleo y las inconsistencias de la IA siguen poniéndole los pelos de punta a los inversores. Esto genera más inflación y aversión al riesgo. Todo esto complica a todas partes, pero sobre todo a países débiles como la Argentina. A nivel cambiario no hubo inquietud. El BCRA compró más dólares y sumó reservas. Pero las acciones y los bonos se debilitan, con riesgo en alza, mientras Caputo prepara otro canje de deuda.
