Los puertos del Atlántico sur están experimentando un aumento en la demanda de servicios, anticipando un incremento en el flujo comercial hacia Europa.
(NAP) El sector agroindustrial del Mercosur emerge como uno de los principales ganadores tras el inicio de la implementación del acuerdo con la Unión Europea, sobre todo por la reducción progresiva de aranceles que facilita el acceso a uno de los mercados más exigentes y rentables del mundo.
Desde el 1 de mayo, los exportadores de carne bovina, soja, azúcar y otros productos primarios comienzan a beneficiarse de cuotas ampliadas y menores restricciones comerciales, lo que genera expectativas de crecimiento sostenido en el volumen exportado, sostuvo la publicación Prensa Mercosur.
En Brasil y Argentina, los complejos agroexportadores han reaccionado con optimismo moderado, destacando que el acuerdo permitirá consolidar su presencia en Europa, aunque subrayan que el cumplimiento de estándares sanitarios y ambientales será determinante. La trazabilidad, el control de calidad y la certificación de origen se convierten ahora en elementos clave para competir en igualdad de condiciones.
Desde el punto de vista logístico, los puertos del Atlántico sur están experimentando un aumento en la demanda de servicios, anticipando un incremento en el flujo comercial hacia Europa. Esto implica inversiones en infraestructura, modernización de sistemas aduaneros y digitalización de procesos, con el objetivo de reducir costos y tiempos de exportación.
La certificación de origen se convierten ahora en elementos clave para competir en igualdad de condiciones.
No obstante, también existen desafíos internos dentro del Mercosur, particularmente en términos de desigualdad entre países y sectores productivos. Mientras grandes exportadores están mejor posicionados para aprovechar el acuerdo, pequeños productores enfrentan dificultades para adaptarse a los requisitos europeos, lo que podría profundizar brechas estructurales.
En el plano ambiental, la presión internacional sobre prácticas sostenibles se intensifica, obligando a los gobiernos a reforzar políticas de control sobre la deforestación y el uso de recursos naturales. Este aspecto será central para mantener el acceso preferencial al mercado europeo en el largo plazo.
En síntesis, la agroindustria del Mercosur inicia una nueva etapa de expansión internacional, pero su éxito dependerá de la capacidad de adaptación a estándares globales y de la implementación de políticas inclusivas que eviten la concentración de beneficios(Noticias AgroPecuarias)
Fuente: Prensa Mercosur
