sábado 14/02

Esteban Ciarlo: “La falta de reposición de nutrientes atenta contra el potencial productivo de las pasturas”

El coordinador técnico de FERTILIZAR afirmó que no diagnosticar la oferta del suelo implica resignar una rentabilidad potencial escondida.

En un contexto favorable para la mejora tecnológica y el uso de fertilizantes en las pasturas, el coordinador técnico de FERTILIZAR Asociación Civil, Esteban Ciarlo, destacó que la falta de reposición de nutrientes genera sistemas pastoriles que se degradan rápido y “producen por debajo de su capacidad”. Según la organización, 25% de los productores no fertilizan sus pasturas perennes, mientras que 50% lo hace sólamente en el año de implantación.

El desafío en los pastizales naturales
La baja adopción de la fertilización contrasta con la importancia que tienen los pastizales naturales. Éstos son una enorme fuente de recursos forrajeros en muchas zonas ganaderas de Argentina: más del 90% de los casos de estos ambientes no reciben aplicaciones de nutrientes, perdiendo la oportunidad de mejorar su productividad, calidad y estabilidad.

No ajustar la dosis de fertilización, afirmó Ciarlo, implica resignar la potencial rentabilidad de las pasturas y los verdeos. “Medir, diagnosticar y nutrir de forma balanceada son las rutas más directas para transformar recursos en forraje y forraje en kilos de carne y litros de leche”, explicó.

El valor de los nutrientes
El nitrógeno (N) es el nutriente que mejor explica la producción de biomasa, condicionando la tasa de crecimiento, la velocidad de rebrote luego del pastoreo y el contenido proteico del forraje. Su manejo es determinante para capturar altos niveles de producción de pasto, sobre todo en gramíneas, verdeos o mezclas con baja participación de leguminosas.

El principal limitante en pasturas templadas en la Región Pampeana suele ser el fósforo (P). Un adecuado nivel favorece el arranque, desarrollo radicular, macollaje y eficiencia en el uso de agua y radiación. Es clave en lo que presencia de leguminosas se refiere, cuyo aporte de N es el principal aporte de proteínas en la dieta animal, según el propio Ciarlo. Cuando P escasea, la leguminosa resigna competitividad. La calidad y productividad del forraje cae.

Muchas veces relegado, el azufre (S) está directamente vinculado a la síntesis de proteínas y a la eficiencia de uso del nitrógeno. No contar con este nutriente limita las respuestas a la fertilización nitrogenada y reduce el valor nutritivo del pasto.