El comunicado se dio luego de que el mandatario calificara a los periodistas de «ensobrados, corruptos y mercenarios de la mentira»
«El Círculo de Periodistas Agropecuarios de Córdoba expresa su preocupación y repudio ante expresiones públicas dirigidas contra periodistas y el ejercicio de la profesión». Así inicia el comunicado que el CIPAG publicó refiriéndose al discurso del presidente Javier Milei en la cena de la Fundación Faro. En su locución, el mandatario había dicho que los periodistas «se tienen que quemar en la hoguera», haciendo alusión a las críticas que recibió el Gobierno Nacional durante el caso $LIBRA.
Un ataque direccionado
Durante su crítica, mencionó con nombre y apellido a periodistas que considera «fabricantes seriales de operaciones». Ante esto, miembros del gobierno como Patricia Bullrich se mostraron visiblemente incómodos, además de que se pronunciaron en contra de este nivel de violencia en contra de los profesionales de la comunicación.
El CIPAG afirmó que las diferencias entre quienes ejercen el poder y el periodismo «son legítimas», pero destacó que la descalificación, la estigmatización y las expresiones «que puedan interpretarse como amenaza» exceden la discusión. El comunicado buscó defender el derecho a ejercer con libertad, responsabilidad e independencia.
La posición del Círculo no buscó adherirse a un sector político, sino que es «una defensa institucional a la libertad de prensa y del derecho de la sociedad a estar informada». La entidad compartió su descargo a través de sus redes sociales.

El accionar de Amnistía Internacional y FOPEA
Amnistía Internacional y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) denunciarán a Milei por expresar «violencia extrema» hacia los trabajadores de prensa del país. La demanda será presentada ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Desde ambas organizaciones advirtieron que la escalada de hostilidades conlleva un deterioro para la libertad de expresión en el país. La directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, en una entrevista con Página/12, se mostró preocupada debido a que «los ataques provienen de la máxima autoridad del país, que tiene una responsabilidad reforzada de garantizar la libertad de expresión y tolerar el escrutinio público».
