viernes 10/04

Cadaf suma infraestructura y proyecta duplicar exportaciones de alfalfa desde San Francisco

Con una inversión que amplía su capacidad de acopio y reordena su operatoria, la empresa da un paso clave en su estrategia de crecimiento exportador. En un contexto internacional desafiante, apuesta a escalar volumen, ganar eficiencia logística y consolidar el posicionamiento de la alfalfa argentina en los mercados globales.

En el corazón del núcleo alfalfero argentino, la empresa CADAF inauguró un nuevo galpón de almacenamiento que marca “otro escalón” en su proceso de crecimiento. Así lo definieron sus titulares, Selva y Alfredo Abboud, durante el acto realizado en su planta de San Francisco.

“Estamos inaugurando una nueva etapa, que no es la última pero es otro escalón más en el crecimiento de la empresa”, señalaron. La nueva infraestructura suma cerca de 9.000 metros cuadrados cubiertos, con capacidad de acopio de producto terminado de alrededor de 14.000 toneladas, lo que representa aproximadamente el 20% del volumen anual exportado por la firma.

La inversión no solo amplía la capacidad operativa, sino que también redefine el esquema productivo. “Es un galpón para productos terminados y para exportaciones futuras. Cambiamos la operatividad y pasamos de un galpón que tenía materia prima, producción y producto final a un galpón netamente productivo, y toda la exportación se va a realizar desde estos espacios nuevos”, explicaron.

Escala y proyección exportadora
En términos productivos, CADAF prevé cerrar el año con un volumen cercano a las 50.000 toneladas, con un horizonte de crecimiento sostenido. “El plan 2026/2027 es llegar a las 80.000 toneladas y para el siguiente duplicarlo”, anticiparon.

La elección de San Francisco como base de operaciones no es casual. “Es la mejor unión entre logística y producción de la alfalfa dentro de nuestro conocimiento y, en 30 años, solo lo hemos ratificado. Estamos en el núcleo alfalfero de la República Argentina”, remarcaron.

Desde esa plataforma, los empresarios proyectan un cambio de posicionamiento a nivel global. “Argentina va a ser el segundo productor y exportador de alfalfa después de Estados Unidos. Vamos a desplazar a Europa, que claramente es un lugar que ocupa por desidia nuestra”, afirmaron.

Logística en tensión y adaptación
El escenario internacional, sin embargo, impone desafíos. La reciente escalada de conflictos en Medio Oriente impactó de lleno en la operatoria exportadora. “La guerra complicó el negocio el mes pasado, no pudimos embarcar, pero gracias a las gestiones de nuestro cliente la semana pasada ya pudimos resolverlo”, detallaron.

En ese contexto, la empresa debió reconfigurar su logística para evitar zonas críticas. “Todas nuestras cargas pasaban por el estrecho de Ormuz y ahora estamos dejando las cargas fuera del estrecho, en el Mar Arábigo, y de ahí va en camión al cliente final”, explicaron, en referencia a una operatoria que busca reducir riesgos en rutas marítimas sensibles.

Competitividad: el cuello de botella
Más allá de la expansión, los Abboud pusieron el foco en las limitaciones estructurales que enfrenta el sector. “¿Qué nos falta en Argentina? Seriedad, herramientas, maquinarias, acceso al crédito; nos falta lo que tienen todos los países del mundo”, cuestionaron.

El costo del financiamiento y de la tecnología aparece como uno de los principales obstáculos. “No puede ser que para acceder a una maquinaria tengamos una tasa del 50% anual, además de que se trata de una maquinaria que pagamos 50% más cara que el resto del mundo. No somos competitivos por eso”, remarcaron.

En ese marco, destacaron la incorporación de tecnología local: “A fin de mes nos llega una máquina secadora diseñada en Argentina, por argentinos y para argentinos, con nuestras particularidades”.

Impacto regional y resiliencia productiva
Actualmente, CADAF genera empleo directo para 24 familias, además de una red de trabajo indirecto vinculada a su actividad. “Las expectativas son seguir creciendo en San Francisco”, señalaron.

Finalmente, subrayaron el rol estratégico de la alfalfa en los sistemas productivos de la región. “Es el único producto en la zona que puede dar revancha ante una inundación, por ejemplo”, concluyeron, destacando su capacidad de resiliencia frente a eventos climáticos adversos.