jueves 05/03

Las existencias de cabezas en los feedlots crecieron casi 10% interanual y marcaron un nuevo récord

Los feedlots reportaron 1,88 millones de cabezas en proceso de engorde al iniciar marzo, una cifra que subió un 9% respecto al récord histórico que ya tenía para la misma fecha del 2025.

Un reciente informe del Rosgan refleja la alta capacidad de adaptación del feedlot frente al actual escenario productivo. Entre los datos más relevantes señala que al 1° de marzo los feedlots reportaban 1,88 millones de cabezas, un 9% más que en 2025, cuando se había registrado otro récord histórico de 1,73 millones de cabezas para la misma fecha.

Sin embargo, describe el reporte, al desglosar el stock por categorías de hacienda, se observa un cambio aún más relevante en la composición. Mientras que en marzo de 2025 los terneros y terneras recientemente destetados representaban el 42% del total de existencias, este año su participación cayó al 31%.

En contraste, los novillitos y vaquillonas, que un año atrás constituían el 43% del stock, aumentaron su participación hasta representar el 53% del total de hacienda en corrales.

Esto constituye una señal clara del cambio que se viene gestando en el esquema productivo, particularmente desde el año pasado, con una mayor retención de animales a campo que posteriormente ingresan a los corrales con mayor peso, tras una recría previa.

Relación insumo/producto
Históricamente, cada kilo de novillito terminado permitía adquirir entre 10 y 12 kilos de maíz; hoy esa relación se ubica en torno a los 20 kilos, por lo que resulta claramente favorable. En efecto, el maíz, que hasta mediados de enero cotizaba por encima de los $270–$280 por kilo, actualmente se ubica en torno a los $250, lo que implica una baja aproximada del 10%. En el mismo período (30 a 45 días), el precio de la hacienda gorda experimentó una suba superior al 20%, con un novillito que pasó de $4.300 a más de $5.000 por kilo, describe el reporte del Rosgan.

Sucede que, el aumento en el precio de la hacienda gorda refleja directamente los valores de reposición de la invernada liviana, en un contexto de oferta sumamente limitada. Con valores del ternero por encima de los $6.500 —y pisos superiores a los $7.000 para los más livianos— el incentivo a retener hacienda en el campo, postergando la venta para ganar kilos adicionales, resulta muy fuerte.

Este escenario permite proyectar un ritmo de zafra relativamente lento que, sumado al faltante estructural de oferta en esta categoría, mantendrá elevados los valores del ternero a lo largo del año.

A su vez, los buenos márgenes que actualmente ofrecen la recría y la invernada incentivan el ingreso de nuevos actores al negocio ganadero, en mayor medida que la expansión de la cría propiamente dicha. La capitalización en vientres, por el momento, se está dando principalmente a nivel productor, mediante una mayor retención de hembras.

En síntesis, el sector se encuentra en una fase de reconfiguración productiva, donde la recría gana protagonismo y el feedlot consolida su rol como etapa estratégica de terminación. La firmeza en los valores de reposición y la favorable relación insumo-producto sostienen los incentivos al encierre, aunque en un contexto de oferta restringida que continuará condicionando la dinámica del mercado en los próximos meses.