
A ocho kilómetros de Ucacha (Córdoba), en la Estancia La Porteña, un grupo de productores viene construyendo un camino poco común en la lechería argentina: un tambo orgánico y regenerativo que busca producir leche con sólidos altos, bienestar animal y manejo sustentable.
El médico veterinario Carlos Pagliero, uno de los cuatro socios del proyecto, abre la tranquera y también la historia de este sistema que rompe moldes en la región.
“Acá tenemos un régimen de lluvias de unos 1.000 mm anuales; trabajando sobre tierras clase 3. El mes pasado cerramos con 178 vacas en unos 2.600 litros. No buscamos altas producciones, sino buenos niveles de sólidos y proteína, que hoy están en 4% de grasa y 3.6% de proteína», describe Pagliero sobre las características del campo.
En cuanto a los objetivos de producción, señala que, al ser un sistema regenerativo, “nos lo va a ir indicando la tierra; aunque creemos que cuando estemos ordeñando a full, lo podremos hacer con unas 300 a 330 vacas”.
En la siguiente entrevista, nos brinda más detalles del tambo, cómo lograron ser orgánicos y el proceso para ser un establecimiento certificado donde, además, se paga un plus de precio…
