domingo 20/09

Carta abierta a la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Aragón

Ejecutiva AEGA

Señora Consejera:

Nos dirigimos a usted desde AEGA (Aragón es Ganadería y Agricultura) para trasladarle el profundo malestar del sector y exigir el respeto que nuestra organización y los profesionales del campo merecen. Estamos cansados de buenas palabras, compromisos vacíos y de una inacción política que está acelerando la crisis del medio rural aragonés.

El sector agrario ya tiene el agua al cuello; no estamos ante una crisis cualquiera, estamos en una caída libre real. Mientras la administración dilata los tiempos, los agricultores y ganaderos de nuestra comunidad autónoma se enfrentan a la viabilidad económica de sus explotaciones día a día.

Queremos exponerle con total claridad la realidad que vive el campo y que la Consejería debe atender de inmediato: Aplazamientos y falta de interlocución: Nos prometen reuniones que se retrasan de forma sistemática. Sentimos que se nos resta importancia, buscando dilatar el conflicto mientras se asumen nuestras reivindicaciones desde despachos políticos. La primera muestra de falta de voluntad democrática ha sido cerrar la puerta a la convocatoria de elecciones al campo.

Costes inasumibles y precios de ruina

Producir hoy en día compromete gravemente nuestra estabilidad económica. Con el gasóleo agrícola por las nubes, los abonos a precios prohibitivos y unos precios en origen que no cubren costes, la rentabilidad no sale ni en las zonas de regadío.

Nuestras cooperativas se ven obligadas a refinanciar deudas de socios que no pueden liquidar la campaña. Hay agricultores que este invierno dejarán sus tierras en pastos para evitar seguir perdiendo capital y un tiempo vital. Ganadería en una situación crítica: El sector ganadero se ha convertido en el último reducto de resistencia. Los profesionales se están endeudando a largo plazo para modernizar sus instalaciones, asumiendo el riesgo de que cualquier crisis zoosanitaria suponga su ruina absoluta sin que exista una red de protección eficaz por parte de la administración.

Inexistencia de relevo generacional

Para los jóvenes, el campo actual es sinónimo de desmoralización. Sobrevivir es extremadamente complicado y crecer es inviable. Los fondos de inversión no son la solución, sino una pantalla que oculta el abandono de las tierras de gestión familiar. Nos enfrentamos a la realidad de prolongar nuestra vida laboral en el tractor porque no hay opciones reales de transmisión para las explotaciones. Señora Consejera, se equivocan si piensan que nos vamos a conformar con formalismos y mesas de diálogo sin contenido.

Si los agentes tradicionales han reaccionado ha sido exclusivamente por la movilización y la presión que hemos ejercido desde la base. AEGA no nació para ser un actor pasivo. Le advertimos con firmeza: no vamos a tolerar el ninguneo en los próximos encuentros.

En las primeras tomas de contacto ya dejamos clara nuestra postura decidida y no vamos a rebajar nuestras exigencias. Si la administración solo reacciona ante la presión, mantendremos esa línea de actuación. Nuestros pueblos no pueden ver impasibles cómo languidece su principal motor económico. Si la respuesta de su Consejería sigue siendo el silencio y los plazos eternos, la única salida que nos dejarán será retomar la movilización inmediata en las calles y carreteras. Defenderemos el campo aragonés con dignidad, argumentos y la firmeza necesaria para garantizar nuestro futuro.