
El Gobierno de España ha analizado con más de 6.000 regantes del Bajo Guadalquivir medidas para mejorar la competitividad y sostenibilidad agrícola en la zona, mediante la modernización y mejora de las infraestructuras de riego.
El subdelegado del Gobierno de España en Sevilla, Francisco Toscano, ha mantenido este viernes una reunión de trabajo con las comunidades de regantes del Bajo Guadalquivir para analizar la situación y acciones de mejora del sector, clave en la economía de la comarca y que gestiona 67.000 hectáreas de cultivos, con más de 6.000 comuneros, ha informado en un comunicado .
El encuentro, celebrado en Lebrija (Sevilla), ha contado con la participación del presidente de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), Francisco Rodríguez Mulero y, por parte del sector, han intervenido la Comunidad General de Usuarios del Bajo Guadalquivir, que integra a ocho entidades en trece municipios, desde Lora del Río a Lebrija, cuyo alcalde, Pepe Barroso, ha asistido.
La reunión técnica tenía como objetivo coordinar el trabajo de Administración y regantes, así como el impulso de acciones para garantizar la competitividad y sostenibilidad de la agricultura.
Los regantes, que gestionan a través del Comunidad General de Usuarios del Bajo Guadalquivir el canal de 150 kilómetro,s han explicado sus necesidades de agua, incluyendo incluso la propuesta de un cambio de modelo en la planificación hidrológica del Guadalquivir: para poner el agua al servicio del interés general. En la actualidad cuentan con nueve balsas, de las que dos están en obras, y un proyecto en Palmilla (Las Cabezas de San Juan).
