La tasa de extracción de vacas se ubicaría en 2026 en torno al 10,9%, según un informe elaborado por el analista ganadero Ignacio Iriarte.
(NAP) La faena bovina registrada en el 1er semestre indica que la tasa de extracción de vacas se ubicaría en 2026 en torno a 10,9% del stock, apenas 0,1% por debajo del nivel de equilibrio histórico del 11% estimado para el período 2011-2025.
Según un informe del analista ganadero Ignacio Iriarte elaborado para Fifra, este dato sugiere que la actual reducción del rodeo no estaría explicada por una sobre-faena de vacas, sino por una reposición insuficiente de vaquillonas en los rodeos de cría.
Iriarte recordó que en 2025 se faenaron 2,6 millones de vacas sobre una existencia inicial cercana a 22 millones de cabezas, lo que derivó en una caída del stock de aproximadamente 520.000 animales. “Puede interpretarse que el problema no fue la faena de vacas, sino una reposición insuficiente de vaquillonas en el rodeo de cría”, señaló.
Otro dato relevante es que la participación de las hembras en la faena fue en junio de 47,1%, el valor más bajo para ese mes en los últimos 4 años, aunque todavía por encima del promedio histórico de 45,8% registrado entre 2002 y 2025. El informe destaca que en 2016, último año de retención franca del rodeo nacional, esa participación había descendido al 41%.
El informe identifica 3 factores que caracterizan el actual escenario ganadero.
El 1ro es la fuerte escasez de carne, que podría extenderse al menos hasta 2028 debido al limitado destete previsto para 2026. Si el sector ingresara en una etapa de mayor retención de vientres, esa restricción de oferta podría profundizarse aún más.
El 2do elemento es la relación excepcionalmente favorable entre el precio del ganado y el costo de los alimentos. En el caso del maíz, actualmente con un kilo de novillo pueden comprarse unos 16 kilos de grano, cuando el promedio de los últimos diez años para junio era de 10,4 kilos. Iriarte recordó que la mejor relación novillo/maíz de los últimos 25 años se registró en agosto de 2015, con un cociente de 20 a 1, aunque seis meses después ese indicador se había reducido a la mitad.
El 3er aspecto es la mejora de la relación de compra/venta para el criador. En junio, la relación ternero/novillo alcanzó 1,53 a 1, frente a 1,33 a 1 un año atrás y 1,23 a 1 en 2023, reflejando una importante transferencia de valor desde el resto de la cadena hacia el sector de cría.
Según el analista, cuanto más barato resulta el alimento y más rentable es convertir grano en carne, mayor es la presión de feedloteros, invernadores y recriadores sobre una oferta limitada de terneros, lo que termina elevando el precio relativo de la invernada y fortaleciendo la rentabilidad del criador. (Noticias AgroPecuarias)
