lunes 08/06

Las ventas minoristas en las pymes acumulan una caída de 3,1% en lo que va del año

Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAM), las ventas minoristas de los comercios pyme retrocedieron 1,2% en mayo en comparación interanual, aunque registraron una leve recuperación mensual del 1,2%. El acumulado de los primeros cinco meses del año marca una caída del 3,1%.

Las ventas minoristas de los comercios pyme retrocedieron 1,2% en mayo en comparación con el mismo mes del año anterior, medidas a valores constantes, descontando el efecto de la inflación. En relación al mes previo, se registró una recuperación de 1,2%. Con estos resultados, el acumulado de los primeros cinco meses del año marca una caída de 3,1% respecto de igual período de 2025.

El relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAM) abarcó 1.156 comercios de todo el país, consultados entre el 1 y el 4 de junio.

Por rubros, las farmacias fueron las que mejor se desempeñaron: vendieron 8,2% más que en mayo del año pasado y subieron 4,4% respecto a abril. El informe atribuye este crecimiento a que los medicamentos son bienes de primera necesidad y al efecto estacional del invierno, que multiplicó las consultas por enfermedades respiratorias y las campañas de vacunación. No obstante, los comercios independientes del rubro reportaron dificultades para competir con las grandes cadenas y las obras sociales continúan demorando los pagos.

Las perfumerías también crecieron respecto a mayo de 2025, con una suba interanual de 2,3%, impulsada en parte por el Hot Sale 2026 y por compras anticipadas para el Día del Padre, que elevaron las ventas por canales digitales un 35,25% respecto al año anterior. Sin embargo, en comparación con abril cayeron 4,4%, y en lo que va del año acumulan una baja de 5,6%. El informe señala además una brecha territorial: el AMBA concentró las mayores caídas, mientras el interior del país mostró una recuperación más sostenida.

Alimentos y bebidas se mantuvo prácticamente estable en la comparación interanual, con una suba marginal de 0,2%, y subió 0,6% respecto a abril. Aun así, en lo que va del año acumula una pérdida de 3,7%. El informe señala que la gente compra cada vez más productos de primera necesidad, recurre a segundas marcas y reduce la cantidad de unidades por compra. Para sostener las ventas, los comerciantes ofrecieron descuentos por pago en efectivo y planes de cuotas.

Ferretería y materiales de construcción no registró variación frente a mayo de 2025, aunque en la comparación mensual subió 1,3%. En el acumulado anual, el sector apenas avanza 0,5%. La parálisis de la obra pública y privada explica en gran medida este estancamiento: la demanda se limitó a pequeñas reparaciones y tareas de mantenimiento.

En el terreno negativo, el rubro de bazar, decoración, textiles de hogar y muebles fue el de peor desempeño: cayó 8,9% frente a mayo del año pasado, aunque en la comparación mensual no mostró variación. En lo que va del año acumula una pérdida de 12,3%, la más alta de todos los rubros. Al tratarse de productos que la gente puede postergar cuando el dinero escasea, la demanda se retrajo fuertemente. A esto se sumó la competencia de productos importados y del comercio informal.

Calzado y marroquinería bajó apenas 0,2% en la comparación anual, pero mostró un rebote mensual de 3,1% respecto a abril. En el acumulado del año la caída es de 0,9%. El retraso en el descenso de las temperaturas postergó el recambio de temporada, y muchos consumidores optaron por reparar el calzado usado antes que comprar nuevo.

Textil e indumentaria cayó 5,2% frente a mayo de 2025, aunque en la comparación mensual subió 1,0%. En lo que va del año acumula una pérdida de 5,5%. La ropa sigue siendo vista como un gasto postergable, y los locales sienten la presión de las prendas importadas y de la competencia informal.

El informe también relevó cómo perciben la situación los propios comerciantes. Casi la mitad, el 48,2%, considera que las ventas están igual que hace un año, pero ese porcentaje bajó respecto a abril. El grupo que evalúa el momento como malo pasó de 39,6% a 45,1% en un mes. De cara al futuro, el 48,4% espera que en un año la situación se mantenga igual, el 38,8% cree que va a mejorar y el 12,8% estima que empeorará. En cuanto a las inversiones, el 59,4% considera que el contexto actual no es propicio para invertir, mientras que solo el 12,5% lo ve como una oportunidad.