miércoles 20/05

Con menos uva: la vendimia 2026 cerró con una cosecha de 18,3 millones de quintales

El INV confirmó un volumen levemente inferior al del año pasado. Mendoza y San Juan volvieron a concentrar la mayor parte de la producción nacional.

(NAP) La vendimia argentina 2026 terminó finalmente con una cosecha de 18,3 millones de quintales de uva, según confirmó el Instituto Nacional de Vitivinicultura, consolidando una campaña con una leve caída respecto del ciclo anterior, pero con mejores niveles de previsibilidad para el sector.

De acuerdo con los datos oficiales, la producción registró una baja cercana al 8% frente a 2025, aunque el organismo destacó la precisión alcanzada en las estimaciones previas, especialmente en las dos principales provincias vitivinícolas del país: Mendoza y San Juan.

La campaña estuvo atravesada por condiciones climáticas relativamente estables en buena parte de las zonas productivas, aunque con impactos puntuales por heladas y eventos meteorológicos que terminaron afectando el volumen final de cosecha.

Mendoza volvió a concentrar cerca del 70% de la producción vitivinícola argentina, mientras que San Juan se mantuvo como el segundo polo productivo del país.

Desde el sector destacan que, más allá de la caída productiva, uno de los aspectos positivos de la campaña fue la mayor precisión en las proyecciones del INV, algo que históricamente generó reclamos dentro de la cadena vitivinícola por su impacto en precios y planificación comercial.

La vendimia es uno de los momentos centrales para la economía regional cuyana y moviliza no sólo a productores y bodegas, sino también a contratistas, trabajadores temporarios, industrias vinculadas y al turismo enológico.

En paralelo, el sector sigue atento a la evolución del consumo interno y de las exportaciones de vino argentino, en un contexto internacional más competitivo y con presión sobre costos productivos.

La cosecha 2026 también volvió a poner en evidencia la fuerte dependencia de la vitivinicultura argentina respecto de las condiciones climáticas, especialmente en un escenario de mayor variabilidad meteorológica y eventos extremos.

Aun así, bodegas y productores consideran que la calidad de la uva obtenida este año se mantuvo en niveles satisfactorios, lo que abre buenas perspectivas para la elaboración de vinos de la nueva campaña. (Noticias AgroPecuarias)