lunes 18/05

Excluir el ganado puede degradar los pastizales naturales

Un estudio internacional liderado por investigadores de la Fauba describió los efectos negativos sobre la biodiversidad y el funcionamiento del ecosistema.

(NAP) Una práctica habitual en muchos campos ganaderos consiste en retirar completamente los animales de los lotes degradados para intentar recuperar el pastizal, pero un estudio internacional concluyó que esa estrategia, aplicada de manera permanente, puede terminar deteriorando aún más el ecosistema.

El estudio, que fue liderado por investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y publicado en la revista científica Frontiers in Ecology and the Environment, analizó 79 pastizales distribuidos en 15 países y determinó que la exclusión total de vacas, ovejas o cabras reduce en el largo plazo muchos de los beneficios ambientales que brindan estos sistemas naturales.

Según los investigadores, el problema no pasa por eliminar el ganado sino por manejar adecuadamente la carga animal para evitar tanto el sobrepastoreo como el abandono total del sistema.

Los pastizales cubren aproximadamente el 25% de la superficie terrestre y cumplen funciones clave para el ambiente y la producción agropecuaria. Además de aportar forraje para la ganadería, almacenan carbono, regulan el clima, conservan biodiversidad y contribuyen a la infiltración y purificación del agua.

En declaraciones a Sobre La Tierra, Laura Yahdjian, docente de Ecología en la Fauba e investigadora del Conicet, explicó que estos ecosistemas evolucionaron históricamente junto a grandes herbívoros. En la Región Pampeana, muchos de esos animales desaparecieron y hoy, en cierta forma, el ganado doméstico ocupa ese rol ecológico.

“El desafío no es sacar las vacas, sino manejar cargas animales compatibles con la capacidad del pastizal para producir forraje sin perder biodiversidad”, señalaron desde el equipo de investigación.

Los científicos advirtieron que cuando un pastizal queda clausurado durante períodos prolongados se producen cambios en la composición vegetal, acumulación excesiva de biomasa seca y pérdida de diversidad de especies, lo que puede afectar tanto la productividad ganadera como la estabilidad ecológica del sistema.

En cambio, un pastoreo moderado y bien manejado ayuda a mantener el equilibrio ecológico, favoreciendo la regeneración vegetal y la diversidad biológica.

El estudio también pone el foco sobre un problema creciente: la degradación de los pastizales naturales frente al avance agrícola y a manejos inadecuados. Investigaciones previas de la Fauba ya habían advertido que la expansión agropecuaria y ciertas prácticas intensivas están deteriorando estos ecosistemas en distintas regiones del país.

En trabajos anteriores, investigadores de la Fauba detectaron que el agregado excesivo de nutrientes y determinadas estrategias de manejo pueden alterar fuertemente la biodiversidad vegetal y reducir la resiliencia de los sistemas frente a sequías e inundaciones.

Los especialistas sostienen que los resultados del nuevo estudio aportan evidencia importante para repensar las estrategias ganaderas en un contexto de cambio climático y creciente presión sobre los recursos naturales.

Para los investigadores, producir carne y conservar los pastizales no son objetivos contrapuestos, sino dos dimensiones que deben integrarse mediante esquemas de manejo sustentable.

“La clave es encontrar niveles de pastoreo que permitan sostener simultáneamente la producción y los servicios ecosistémicos”, remarcaron desde la Fauba. (Noticias AgroPecuarias)