El organismo actualizó el régimen de marbetes para agroquímicos e incorporó estándares internacionales, con cambios en diseño.
(NAP) El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina estableció un nuevo esquema de etiquetado para productos fitosanitarios que incorpora pictogramas, palabras de advertencia e indicaciones de peligro, en línea con estándares internacionales de seguridad.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 373/2026, publicada en el Boletín Oficial, y alcanza a todos los productos fitosanitarios formulados destinados a su comercialización en el país.
El cambio central es la adopción del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA), promovido por la ONU, que busca unificar criterios para identificar riesgos y mejorar la comunicación sobre el uso de estos insumos.
A partir de ahora, las etiquetas deberán incluir pictogramas de advertencia, palabras clave y descripciones de peligro que permitan una lectura más rápida y estandarizada de los riesgos asociados a cada producto.
Además, el nuevo régimen establece una estructura obligatoria para los marbetes, organizados en tres secciones: identificación del producto, precauciones de uso y recomendaciones de aplicación.
También se incorporan requisitos formales sobre el diseño, como el uso de fondo blanco con letras negras, inclusión de bandas toxicológicas, pictogramas y advertencias específicas según el nivel de riesgo para la salud humana y el ambiente.
El sistema contempla distintos tipos de etiquetas —completa, elemental y de embalaje— y obliga a acompañar con prospectos cuando el tamaño del envase no permita incluir toda la información requerida.
Desde el organismo señalaron que la actualización apunta a mejorar la identificación de riesgos, facilitar la toma de decisiones en el uso de los productos y reforzar la seguridad en toda la cadena agropecuaria.
La nueva normativa reemplaza el esquema vigente desde 2014 y busca alinear la regulación argentina con estándares internacionales, en un contexto de mayor exigencia sobre el uso responsable de fitosanitarios.
