
El remate especial realizado junto a Adecoagro dejó una foto clara del momento que atraviesa el negocio lechero: valores firmes para la reposición, demanda sostenida y un cambio silencioso en la genética.
Así lo resumió Rubén Oliva, martillero de Scaglia SA, consignatario a cargo de la subasta, que reunió 300 vaquillonas, entre animales de la firma y aportes de productores de la región.
