jueves 09/04

Del equilibrio otoñal a un posible Niño: ¿qué anticipan los pronósticos?

Se esperan condiciones neutrales en materia climática para los meses de abril, mayo y junio; pero las probabilidades de transición hacia el fenómeno Niño son altas de cara a la primavera, según advierten especialistas.

María Elena Fernández Long, docente de Climatología y Fenología Agrícolas en la FAUBA, afirmó que “en marzo, las temperaturas de la superficie del mar en la mayor parte del Pacífico Ecuatorial continuaron aumentando y dejaron atrás las variaciones negativas típicas de La Niña”.

Señala en un reporte de la FAUBA que la mayoría de los modelos dinámicos analizados a mediados de marzo prevén que las temperaturas superficiales del mar en esa región del Pacífico continuarán aumentando durante los próximos meses. Alcanzarían valores superiores a los normales durante el trimestre abril-mayo-junio.

En este marco, Fernández Long resaltó que el Climate Prediction Center estima que, desde mediados de marzo, el Pacífico Ecuatorial está en transición desde condiciones Niña en debilitamiento hacia la neutralidad.

“Hay un 83% de probabilidad de que las condiciones neutrales del fenómeno continúen durante abril-mayo-junio. Pero para el período junio-julio-agosto y hacia la primavera, las probabilidades de El Niño superan a las de neutralidad, con valores de entre 70% y 80%”, advirtió.

¿Qué pasará con las lluvias y la temperatura?
Por su parte, Leonardo Serio comentó las previsiones del pronóstico trimestral que —en el ámbito del Servicio Meteorológico Nacional— elaboran distintos organismos oficiales, incluyendo la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA. “En relación con las temperaturas, se espera que a lo largo de abril, mayo y junio se mantengan dentro de valores superiores a lo normal, especialmente en el centro del territorio”.

Para finalizar, Serio señaló que “se prevén precipitaciones superiores a la media en gran parte del centro-norte del país, así como también en el extremo sur, mientras que en Cuyo y la Patagonia serían normales. Y en el norte de la Mesopotamia —en el mapa aparece en color blanco— no hay una categoría con mayor probabilidad de ocurrencia. Por esta razón, se debe considerar la información estadística del trimestre”.